Capitulo XIII
06:36, 29 April 2023Jimin:
Podría acostumbrarme a esto tan fácilmente... Estaba durmiendo con Jungkookie pacíficamente en mi cama. Él agarraba mi trasero como si fuera a escapar, era gracioso verlo dormir de esa manera.Sin despertarlo trate de moverme. Pero como era de costumbre él no me soltaba para nada. Así que comencé a darle besitos en el cuello para intentar que se levantará.
-Mmm me haces cosquillas...- Susurró soñoliento con voz grave. Mientras aún mantenía cerrado sus ojos.
-Buenos días Kookie.- Dije bajito cerca de su oreja, dejando besitos de más.- Ya es hora de levantarnos~
-No quiero... ¿Podemos quedarnos aquí todo el día?- Me preguntó bostezando y me abrazo por la cintura, atrayéndome más cerca de él. Sonreí levemente al ver lo tierno que podía llegar a verse.
-Mmm no. Tengo que terminar un proyecto escolar para entregar mañana, lo siento. Pero te compensaré haciendo el desayuno, ¿si?
-No~ Prefiero esto.- Dijo dándome una fuerte nalgada en el trasero.
-¡Jungkook!
-Me encanta tu trasero. Me vuelve loco tu trasero bebé.- Dijo él hundiéndose en mi cuello, mientras sonreía.
-Eres un bobo. Iré a preparar el desayuno ya vuelvo.- Conteste alegre separándome de él y saliendo de la cama.
-¡Jimin espera!- Dijo Jungkok levantándose rápidamente. Se colocó arrodillado en el borde de la cama y me abrazo por la cintura desde atrás.- ¿Qué te parece si hoy hacemos algo más y salimos afuera? Quiero estar y divertirme contigo. Prometo ayudarte con tu proyecto después.
-No debería...- Contesté inocente, girándome a verlo sin romper su agarre. Y luego lo abracé suavemente por los hombros.
-Vamos dí que si, Minnie.- Me rogó como un cachorrito, mientras sujetaba mi cintura fuertemente y ponía su cabeza sobre mi panza. Imposible decirle que no.
-Bien, acepto. Quiero estar contigo también. Después de todo nos quedan sólo un par de días...- Contesté suspirando mientras pasaba mis dedos entre su cabello.
-Hey, no pienses en eso ahora. Sólo concéntrate en mí. En nosotros.- Dijo sonriendo aún arrodillado en la cama, mientras sujetaba mi cuerpo para hacerme "bailar" sobre mis propios pies. Era un bobo, mi bobo.
-Te quiero.
-Y yo a ti.
-Iré a hacer el desayuno, baja cuando estés listo.- Contesté tomando su cabeza, para dejar un beso sobre su frente e irme.
-Como diga mi príncipe.
-Tonto.
-Así me amas.
***
Luego de terminar de comer, entre risas y besos. Jungkook se puso a investigar lugares turísticos a los que pudiésemos ir. Hoy iba a ser un día tranquilo y relajado. Sólo para nosotros dos.Teníamos que aprovechar el poco tiempo que tuviéramos para estar juntos, después no podríamos.Todo se veía tan complicado, no iba a ser fácil. Tendríamos que hacer como si nada pasará y fingir que sólo éramos hermanos. Nadie debía darse cuenta.Nuestra relación era inestable como una bomba a punto de estallar.
Jungkook decidió ir a patinar sobre hielo. Fuimos al centro de nuestro querido Seoul y entramos a uno de los más famosos lugares de toda Corea. Él tomó mi mano y me arrastró por todo el lugar, se veía tan emocionado como un niño pequeño.
-¡Mira Jiminie! Esa señora patina como una profesional.- Dijo emocionado, apuntado a una mujer bastante mayor que se deslizaba sobre el hielo como una patinadora profesional.
-Wow, tienes razón.
-¡Tenemos que intentarlo. Vamos!- Gritó emocionado, cómo un niño chiquito.
-Ya Jungkookie, tranquilo cariño.
-Vamos Jimin~
Jungkook me arrastró por todo el lugar hasta llegar a la fila para entrar en aquel enorme estanque congelado. Cuando, por fin nuestro turno llegó, me puse los pesados patines de cuchillas afiladas y con mucho cuidado entre a esa inmensa pista de hielo. Hace tanto tiempo que no hacía esto, que tenía miedo de caerme. El hielo dolía más que el simple suelo de tierra. Jungkook por otro lado, lucía como todo un experto patinando a la par de aquella señora. Mientras yo intentaba mantenerme de pie sosteniendo las barras de ayuda.
-Jimin ven conmigo, te ayudaré.
-N-no gracias, estoy bien sólo. Ve a divertirte, no te preocupes.- Respondí alegre, viendo cómo se me acercaba cada vez más y más.
-Pero vine hasta aquí para estar contigo. Vamos dame la mano.
-No estoy seguro, me voy a caer.
-Yo te sujetó, confía en mí.
-O-ok...
Como un siervo aprendiendo a caminar dejé las barras de ayuda y paso por paso me acerque a Jungkook lentamente. Sin embargo las personas no dejaban de pasar al lado nuestro y yo estaba estorbando, traté de apurarme haciendo equilibrio pero no funcionó y caí sobre el frió hielo.
-¡Jimin! ¡¿Estás bien?!- Gritó Jungkook preocupado, agachándose a mi altura.
-¡Crei que me atraparías!
-Lo siento. Pensé que si te daba confianza lo harías solo. Ven te ayudo a ponerte de pie.- Dijo él con una sonrisa ayudando a que me levantará.
-Llévame a donde estaba antes.- Le pedí.
-No. Ahora estas conmigo, vamos.- Dijo arrastrándome por el hielo.- Sujétate fuerte a mí y deja de mirar el piso.
-Me voy a caer otra vez y esta vez va a ser tu culpa. Aunque la anterior también lo fue, vamos déjame en las barras por favor.
-No tengas miedo, mírame.- Me dijo él, pero yo sólo continuaba viendo mis pies y como estos se movían de un lado para el otro, me iba a caer.
-M-me voy a caer...
-No lo harás tranquilo.-Dijo él, yo seguía viendo mis pies y el frio hielo. Me estaba tambaleando demasiado.
-¡Jungkook me voy a caer!
-Mírame Jimin.- Dijo suave, levantando mi mentón con gentileza. Jungkook estaba sonriendo tan lindo. Brillaba entre los ligeros copos de escarcha congelada. Su sonrisa era tan hermosa que con solo verla me sentía cálido a pesar de estar en este lugar tan frío. Parecía ser el príncipe del invierno, salido del más bello cuento de hadas. Estaba embobado por él.
-Muy bien Jiminie, lo estas haciendo muy bien.- Habló tranquilamente, mirando hacía el frente.
-Me gustas...- Susurré viéndolo perdidamente.
-¿Qué haz dicho? No te escuche, lo siento.- Se volteó a verme gentilmente.
-Que me gustas. ¡Me gustas mucho Jeon Jungkook!- Grité fuerte y claro viendo como todos volteaban a vernos. Instantáneamente sus mejillas se pusieron rojas, tal vez era por el frío. Tal vez era porque sentía lo mismo.
-Y tu a mí...-Respondió avergonzado, deteniéndose y haciendo que chocará contra su pecho. Me miró a los ojos y me besó. Me besó enfrente de toda esa gente. Me besó como lo había hecho antes, hace muchos años atrás. Y como lo había empezado a hacer hace un par de días. Me besó como la primera vez que lo hizo, cuando yo tenía trece años y había salido de terapia... Estaba asustado y no podía pensar en otra cosa que no fuera aquel mounstro intentando dañarme. En aquel entonces, Jungkook me agarró desprevenidamente y mientras yo seguía llorando, él me besó delicado. Hizo que me olvidará de todo lo que había pasado en tan sólo unos instantes, como si fuera magia... Me besó con amor.
-Salgamos de aquí. Hay un lugar al que quiero ir contigo.- Dijo suavemente, llevándome a la salida.
Me ayudó a sacarme los patines y me puso las zapatillas. Luego agarró mi mano y en ningún momento la soltó, mientras me llevaba a su antojó. Ahora mismo podía hacer lo que quisiera conmigo. Este era por lejos el mejor día de mi vida entera. Estaba siendo tan feliz.Nos subimos al ascensor del centro comercial y marcó el último el piso. Cuando llegamos subimos unas escaleras estrechas y pequeñas. Arriba de todo había una puerta un tanto oxidada, de metal, la empujo lentamente y entramos a la inmensa terraza del centro comercial en el que estábamos.Me separé de él por un instante, corriendo hasta el borde del barandal que protegía el lugar. La vista era preciosa, podías observar todo el corazón de Seoul desde lo más alto. El cielo estrellado de la noche y los coloridos carteles neón esparcidos alrededor de toda la ciudad. Era bellísimo. Una vista inigualable.
-Jimin...- Escuché cómo Jungkook me llamaba desde atrás.
-¿Si?- Me volteé feliz, con una sonrisa. Él estaba parado justo detrás mió con un semblante algo más serio.
-Te traje aquí por una razón... Hay algo que quiero decirte.
-Oh si. Puedes decirme lo que quieras, cuentas conmigo para todo. ¿Qué sucede Jungkookie?- Pregunté preocupado.
-Desde que llegaste a mi vida nada, pero absolutamente nada, ha sido fácil...- Se sinceró viéndome a los ojos lenta y profundamente.- Sé que nunca podré hacerte olvidar todo lo horrible que sucedió y mucho menos mi forma estúpida de tratarte. Fui un idiota, un completo y reverendo idiota...
-N-no fue tu culpa Jungkook, nada de lo paso fue tu culpa.- Entendía perfectamente a lo que se refería y mi cabeza comenzaba a doler de sólo intentar recordarlo.
-Lo sé pero no puedo evitar sentirme culpable por ello. No estuve ahí para defenderte y ayudarte cuando más lo necesitabas ni como hermano ni como amigo, ni como nada. Ni siquiera como persona. Y cuando me dí cuenta de todo, ya era muy tarde. Lo lamento.- Me sonrió triste y melancólicamente.
-No tienes p-porque disculparte... Nada de eso fue tu culpa. Lo digo enserio.- Respondí acercándome a él, mientras acunaba su fino rostro en la palma de mi mano. Verlo así rompía mi corazón.
-Pero sentí que debía hacerlo amor. Luego de eso, me di cuenta de lo que sentía por ti y todo cambio... Creó que lo sabía desde mucho antes pero nunca supe cómo aceptarlo. También lo siento.- Dijo viéndome directamente a los ojos, su mirada era tan penetrante, transparente y hablaba con pura sinceridad.- Y cuando finalmente, un día te besé no pude volver a apartarme de ti ni por un segundo. Cuando te besé, por primera vez, mi corazón estaba latiendo como si estuviese a punto de estallar. Siempre me dijeron que estaba mal sentir todo lo que siento por ti. Tenía miedo de que me rechazaras, pero no lo hiciste. Estuvimos juntos por un par de meses y ví día a día tu recuperación. Fueron los días más felices de toda mi vida. Pero luego, de la nada, me alejé. Sin siquiera decirte nada, me fui dejándote solo. L-lo siento tanto Jimin.- Habló entre lágrimas escurridizas que bajaban por su mejilla.- He estado lejos de tí por exactamente cinco años. Y no sabes lo mucho que me arrepiento. He sido un completo imbécil contigo, ni siquiera al haber regresado te traté bien, no quería que vuelvas a sufrir y lo único que se me ocurrió fue alejarte aún más como me lo dijo aquella mujer a la que llamo "madre". Pensé que te hacía daño estando cerca de ti, y por eso me fuí. Ojalá nunca le hubiera hecho caso.
-J-jungkookie...
-Pero ya no quiero mentir más, ya no quiero esconderme más. Lo que encontré en ti es tan real.- Dijo viéndome fijo a los ojos, con una sonrisa entre esas pequeñas lágrimas.- Jimin yo te amo, y prometo darte lo mejor de mi, hacerte feliz y no dejar que nunca jamás te hagan daño. Espero que algún día puedas perdonarme y aceptarme, porque Jimin, yo sin ti no soy nada. Estoy tan locamente enamorado que duele. No aguantó seguir diciendo que sólo somos hermanos, cuando tu para mi eres mucho más que eso. Eres el centro de mi existencia. Si no estas cerca mio, me siento intranquilo. No puedo evitar pensar en ti todo el tiempo, incluso si no lo quiero, inconsciente me estoy preguntando "¿Qué estará haciendo Jimin en estos momentos?" Y de solo pensar en ti, una sonrisa se dibuja en mi rostro. Te extraño cuando no estás y me duele como el infierno tenerte lejos porque pienso que desapareceras. Y cuando estoy contigo el tiempo se me pasa tan rápido, porque soy feliz, porque estoy tan concentrado en ti que no me importa nada más. Cada vez que alguien se te acerca no puedo evitar sentirme celoso porque pienso que te alejará de mi. No soy lo suficientemente bueno para ti pero aún así, jamás podría dejarte ir con alguien más. Soy egoísta, lo lamento. Y es por esto, y por miles de cosas más, que me arrepiento de no haberte pedido esto antes... Pero por favor Park Jimin ¿Querrías ser mi novio?- Preguntó tomando mi mano, mientras sacaba de su bolsillo una cajita pequeña de color azul marino.
-S-si...-Dije bajito en un susurró, limpiando mis propias lágrimas. Viendo como Jungkook se quedaba estático por mi respuesta.
-¿S-si?- Volvió a preguntar sorprendido.
-¡Si! ¡Que si Jungkook. Si! Quiero ser tu novio. - Sonreí gritando, mientras me tiraba hacía él en un fuerte y necesitado abrazo. Iba a decirlo una y mil veces si era necesario.
-Te amo.- Dijo separándose un poco para verme feliz, mientras con delicadeza tomaba mi mano y colocaba aquel hermoso anillo.
-Y yo te amo a ti.- Respondí viendo sus hermosos ojos café, mientras en un dulce beso nos fundíamos alrededor de mil estrellas, y la luna como testigo de este inmenso y loco amor. No había suficientes palabras para describir las emociones y sentimientos que habían en mi corazón. Latía tan fuerte que pensé que en cualquier momento se saldría de mi pecho. Estaba tan enamorado de él. Lo amaba tanto. Demasiado.
•
There are no comments yet. Log in to be the first to leave a review!





