Capitulo XIV
06:30, 29 April 2023Jimin:
Arriba.
Abajo...
A-arriba...
Abajo.
-Más profundo~
Una vez más...
Arriba.
Mmgh... Abajo...
Arriba.
Ah-abajo...
-Muéstrale lo que te enseñe...
-C-cállate.
-Tu sabes que le va a gustar....
-No te metas d-déjame solo...
-Soy parte de tí, no puedo hacer eso. Voy a regresar y lo sabes.
-Ya v-vete.
-Agarrate de su pecho y baja lento.
-Mmgh...
-Buen chico...
-Jimin, n-no te detengas amor.- Dijo Jungkook agitado. Tomando mi cintura posesivamente para marcar el ritmo un poco más rápido. Hacía lo mejor que podía, mientras me autópenetraba sobre él.
-Jungkookie n-no puedo. Las piernas me tiemblan mghh ah~
-Jimin... besamé.- Pidió dulcemente Jungkook y no me pude negar a sus labios. En medio de aquel caliente beso detuvo mis movimientos y me acostó en la cama cambiando de posición. Comenzó a embestirme mucho más rápido.- Yo termino esto cariño...
-Ah~ tan bueno...
-¿Te gusta?- Preguntó pervertida y descaradamente, mientras me miraba fijo. Sin previo aviso, le dió un mordisco a mi cuello sensualmente.
-S-si, mgh me encanta.- Contesté en un susurró, levantándome un poco para alcanzar a lamer su oreja. Sintiendo como comenzaba a hacerlo aún más rápido.
-Mgh Jimin....
-A-ahí, J-jungkookie... Mmh..
-J-imin...
-M-más, más rápido, umh.... Ahg~
-Me g-gustas tanto...-Dijo Jungkook agitadamente, estábamos a punto de llegar al tan ansiado orgasmo.
-Y tu a mi...-Contesté besándolo delicadamente, mientras me sujetaba de su cuello. Era tan bueno.
-¡Jimin, Jungkook!¡Ya llegamos chicos!
Escuché como mi madre gritaba entrando a la casa.
Jungkook y yo nos quedamos congelados. Ambos abrimos los ojos sorpresivamente en medio de aquel caliente y lujurioso beso. Ellos llegaban mañana, no hoy. ¿Qué diablos hacían aquí? Ví a mi novio alejarse un poco. Preocupado sin saber que hacer. Él, completamente serio, se giró a ver la puerta y luego me miró a los ojos silencioso sin decir nada. Cuando comprobó que todavía no había nadie cerca continuo su trabajo y bajo besándome el cuello descaradamente mientras al mismo tiempo lo lamía y dejaba leves mordiscos y chupones. Me embistió suave y despacio, provocando que un gemido saliera de mi boca. Él aún seguía adentro mío. Y no tenía ningúna intención de detenerse.
-Jungkook... P-para, acaban de llegar. Ella esta subiendo n-nos van a ver.- Susurré preocupado, teníamos que parar y hacer algo o todo se nos iría al caño.
-Si te quedas callado no pasará nada.- Dijo cerca de mi oído dejando otro beso humedo.
-Pero sabe como entrar. Mamá tiene una copia de mi llave...
-Maldición...-Respondió molesto, levantándose un poco para verme.- Entonces vayamos al baño.
-¡¿Qué?!- Pregunté alarmado en un susurró casi grito. Jungkook me agarró de las piernas y las enrrolló en su cadera mientras mantenía su erección adentro mío. Sentía cada maldito movimiento que hacía, era extremadamente sensible y me estaba poniendo loco.Cerró con llave la puerta del baño y abrió la ducha para hacer ruido. Me apoyo contra la pared y escuché como se abría la puerta del otro lado.
-Jimin, ¿Estás aquí hijo?¿Te estas bañando?-Preguntó mi madre acercándose a la puerta de mi baño.
-Contestále...- Susurró Jungkook por lo bajo.
-N-no, no puedo.
-Por Dios Jimin, tienes un desastre en tu habitación parece que hubiera una familia de animales salvajes viviendo aquí. Más tarde te pones a limpiar.- Gritó molesta. Seguramente había visto el desastre que habiamos dejado. Estaban las sabanas de la cama desparramadas y había ropa tirada en el suelo. Sin mencionar el olor a sexo que había en mi habitación, era casi un milagro que no se diera cuenta.
-Hazlo Jimin o va a entrar.- Me dijo Jungkook mirándome a los ojos, mientras aún me cargaba arriba suyo.
-Jungkook n-no puedo.- Respondí silenciosamente alarmado.
-Jimin cariño ¿estas bien?- Preguntó ella, intentando abrir la puerta y haciendo que me asustara.
-¡Si! S-si estoy bien, m-me estoy bañando no entres.- Grité rápido. Jungkook me vió orgulloso y sonrió, pero enseguida cambió su cara. Y sabía perfectamente en lo que estaba pensando...
-Oh ya veo. Yo y tu padre acabamos de llegar ¿cómo haz estado?
-¡B-bien!- Respondí lo más "normal" que pude a pesar de tener la voz casi quebrada. Jungkook seguía besándome por todos lados. Maldita lengua del demonio.
-Te trajimos regalos a ti y a Jungkook. Todo salió de maravilla, tenemos tantas cosas que planear a partir de ahora.- Se la escuchaba emocionada.
-Me alegro mucho p-por ustedes.- Jungkook había comenzado a embestirme lento sin hacer tanto ruido pero de manera fuerte logrando tocar mi punto dulce. Tenía que tragarme cada gemido, y se sentía tan bien. Era una tortura simplemente deliciosa.
-La próxima te llevaremos con nosotros. Tu papá te extraño mucho y durante nuestro viaje no ha parado de pensar y crear diseños para que uses... Tiene una sorpresa para ti.
-Mgh-me alegro mucho p-por él...
-¿Estas bien Jimin?
-S-si, si. No te preocupes... Solo es un resfrio.
-Bueno apurate y baja.- Dijo yéndose tranquila. Y por un segundo pude respirar en paz y disfrutar de los labios de mi novio. -Oh espera. ¿Sabes dónde esta Jungkook? Fuí a su cuarto y no lo encontré.- Me preguntó aún al lado de mi puerta. ¿Acaso no se iba a ir nunca?
Moría de ganas por gritarle que Jungkook estaba justo aquí a mi lado, ambos desnudos y él cargando conmigo arriba mientras mete su polla en mi trasero y me llena de besos humedos y calientes. Manosea cada uno de mis muslos y lame mis labios, cuello y pezones con tanta delicadeza que me desespera. Y Dios, se siente tan bien... Tan jodidamente bien.
-N-no lo sé, creo que h-ha salido.- Estaba aumentando la intensidad, me iba a correr en cualquier minuto.
-Ok, termina de bañarte y ven a la sala.
-S-si ya voy.- Contesté mordiéndome los labios. Mientras escuchaba atentó a que ella saliera de mi cuarto.
-Quién diría que sabías mentir tan bien amor.-Dijo Jungkook divertido mordiendo mi oreja cuando ya todo estaba en calma.
-Cállate e-eres un idiota, nos pudo haber escuchado.- Le consteste molesto, conteniendo los gemidos que aún querían salir por mi boca.
-Si pero no lo hizo. Y se honesto, te gustó.- Dijo él besándome feliz, con aquella sonrisa pícara que tanto me gustaba.-Fue exitante...
-Tal vez un poco...- Cedí sonriendo con sus caricias. Jungkook siempre había sido mi debilidad, no había absolutamente nada en el mundo que pudiera doblegarme que no fuese él. Mi corazón, mi cuerpo y mi alma solo le pertenecían a Jeon Jungkook. Y vaya que me encantaba.
-Eres hermoso.- Me besó, estampandóme contra la pared una vez más. Estaba tan caliente. Todo era tan caliente. Sin perder mucho más tiempo, me corrí entre su abdomen y el mío, haciendo presión en mi entrada al mismo tiempo. Jungkook se corrió adentro de mi cuerpo casi al instante. Y sentí como me llenaba tan completamente que su semen comenzaba a resbalarse entre mis muslos y piernas. Ahora si necesitábamos un baño.
Se metió conmigo dentro de la bañera y me ayudó a lavarme rápidamente. Nos hubiese gustado poder estar más tiempo juntos disfrutando de nuestros cuerpos pero ahora había un problema que atender y rápido. No estabamos en un buen momento y ya nos habíamos arriesgado demasiado.
Salí yo primero del baño para chequear que no hubiese nadie y cerrar la puerta de mi habitación. Recogí la ropa del piso y le pase lo suyo a Jungkook para que se cambiará y saliera rápido de aquí, nos podían ver en cualquier momento.
-¿Cómo salgo sin que se den cuenta?- Preguntó, mientras se ponía el jean.
-No lo sé, puedo fijarme que no haya nadie, corres hasta el otro lado pasillo rápido, y entras a tu habitación.
-Pero le dijiste que había salido. Quedará muy extraño que de repente aparezca aquí.
-Tienes razón lo había olvidado...
-Jimin hijo, ¿puedo pasar?- Tocó mi padre la puerta, él al menos respetaba mi privacidad.
-¡Dios es papá, rápido métete abajo de la cama!.- Le dije apresurado, levantando las sábanas que arrastraban en el suelo.
-¡No puedo. No entró!-Susurró desesperado mientras instentaba meter la cabeza.- ¡Maldita sea!
-¡La ventana! Sal por la ventana y quédate un rato afuera.
-¿Jimin, estás bien hijo?-Preguntó mi padre.
-¡D-dame un minuto papi, me estoy cambiando!- Contesté en un alarido.
-Baja-baja-baja. ¡Rápido!- Lo apuré mientras sostenía las puertas de la ventana y veía como descendía por el techo. En toda mi vida, jamás creí que iba a estar viviendo un momento así. El corazón me latía tan rápido que creía que iba a morir.
-Adiós mi príncipe.-Tomó a último minuto mi mano y dejó un pequeño beso en ella.
-J-jungkookie, apúrate por favor.
-Voy a entrar hijo.-Advirtió mi papá entrando, justo al mismo tiempo que cerraba la ventana.
-H-hola...
-¿Qué haces ahí?
-Oh nada, la ventana estaba abierta y la estaba cerrando. Tengo algo de frío.-Mentí alejándome de allí, para ir hasta su lado.- Pero no importa, dime ¿cómo les fue en el viaje? Mamá me dijo que todo salió bien. Estoy muy feliz por tí.
-Así es. Todo salió de maravilla y por eso llegamos antes.- Me contó calmado, mientras nos sentábamos en la orilla de mi cama a conversar.- Para serte sincero, realmente fue como un escapé de ese lugar. Todo era tan aburrido, el viaje se basó en juntas de accionistas, cálculos de presupuestos, gráficas de dinero. No entiendo nada de eso, solo quería volver a casa y diseñar tranquilo.
-¿Es estresante, verdad?- Le pregunté conmovido.
-Como no tienes idea.- Me dijo sonriendo.- Pero bueno, cuéntame tú, ¿cómo lo haz pasado?¿Hicieron fiestas, verdad?
-No voy a mentirte, hicimos una pequeña pero todo estuvo bien. No fue la gran cosa.- Confesé divertido
-Me alegró que al menos alguien se haya divertido...
-Gracias.-Respondí sonriéndole a los ojos, amaba mucho a mi padre.
-Jimin, ¿estuviste tomando tus pastillas hijo?- Me preguntó de repente acariciando mi mejilla.
-Si, no te preocupes...- Mentí desviando la mirada. Estaban en el cajón de mi pieza, en el mueble izquierdo color caoba. Escondidas bajo un pequeño pañuelo, en donde nadie buscaría jamás. No las tomaba hace más de tres meses, incluso las había dejado de tomar antes de que Jungkook volviera.
-Bien, ya sé que tu mamá dijo que no hacía falta que regreses a terapia pero yo creo que puedes ir una vez más. Aunque sea a una sesión al año. Piénsalo, no es malo. Sabes que siempre tendrás mi apoyo en todo.
-Lo sé, gracias papá pero la Doctora dijo que ya estaba mejor, además no quiero ir.
-Ya lo sé Mochi, pero nunca dejará de preocuparme, eres mi hijo, mi niño, ¡mi bebé!- Respondió el dándome un apretado abrazo, era el mejor padre del mundo.
-Ya~ papá. Estoy bien, lo juro.
-Esta bien pero tu salud es importante. No lo olvides. En fin, no quiero agobiarte con eso... Jimin, hay algo que quiero decirte, más bien proponerte.- Me dijo serio.-Se supone que esperaríamos a que toda la familia estuviese junta, pero ya qué. Tu hermano no está y tu mamá acaba de salir a la empresa. Así que no importa ya, sólo no digas nada ¿prometido?
-Prometido. Ahora dime qué es, me muero de curiosidad.
-Bueno, como sabrás tanto la pasarela y las reuniones con inversionistas han salido bien. Durante estas dos semanas, ya hemos comenzado a preparar y crear los nuevos diseños, que serán exhibidos dentro de un par de meses en la colección de invierno de París.
-¡¿Paris?! Estas jugando a lo grande papá.
-Así es. ¡Vamos a ir a una de los eventos más grande de todo el año!- Me dijo emocionado, con una sonrisa. Mi papá hace muchísimos años venía trabajando en sus diseños. Finalmente el trabajo de su vida estaba dándole frutos.
-¡Que emocionante!
-Así es, y quiero que tu seas mi modelo.- Me dijo tomando mis manos totalmente esperanzado.
-¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?! No sé ni como caminar correctamente y ¿quieres que modele?
-Estarás bien hijo. Te puedo llevar por las tardes con las y los modelos de la compañía y hacer que te enseñen algo.
-No lo sé... La idea me gusta mucho, pero voy a ser un desastre. Además mírame, no soy tan perfecto ni lindo como un modelo. Mejor no, prometo animarte desde aquí.- Respondí cómodamente desde la cama, bien sentadito y tapandóme con las sábanas.
-Mi pequeño Mochi, eres muy hermoso y no lo digo por ser tu padre. Este evento es algo importante y especial para mí es el inicio de nuestra felicidad, el de toda la familia. Y desde que estuve trabajando en NY no he dejado de pensar en volver a casa, y en mis diseños te veo a ti usándolos. No hay mejor modelo que mi hijo.- Contestó el con orgullo, intentando convencerme.
-Oh bueno, esta bien.
-¡¿De verdad?!
-Si... Pero si fracaso será tu culpa.
-No vas a fracasar, te vamos a preparar y todo irá bien... Me alegro que hayas aceptado. Realmente es importante para mí.-Me dijo emocionado.
-Lo sé y por eso lo hice. Eres mi favorito.- Le respondí sonriendo.
-Tu mamá se va a enojar.
-No me importa.
-Tu también eres mi hijo favorito.- Me respondió dándome un guiño.
-Lo sé~ Soy el único.
-Bueno, te dejó tranquilo. Voy a seguir trabajando.
-¿Quieres que pida algo para cenar?- Pregunté viendo cómo abría la puerta de mi cuarto para irse.
-No, voy a estar ocupado. Pero puedes pedir algo para ti...
-Debes alimentarte bien papá, te vas enfermar.- Le contesté preocupado, pero justo cuando me iba a responder, el timbre de la casa sonó, seguro era mi novio.
-Mira, seguramente acaba de llegar Jungkook, come con él. Iré a mi estudio.
-Bueno... Pero te llevaré un té y galletas.- Insistí, viendo como salía.
-Gracias.- Me dijo con una sonrisa cálida, antes de irse.
-Adiós.
•
There are no comments yet. Log in to be the first to leave a review!





