Fanfics

Capitulo XIX

05:15, 31 December 2022

Jungkook:

Llegamos al edificio dónde hoy mi novio se presentaba. Estoy tan orgulloso de él, se había esforzado mucho y a partir de hoy todo cambiaría. Solo tenía que aguantar un poco más. El lugar era terriblemente lujoso, había gente desconocida con trajes y vestidos carísimos. Mi madre, conocía muy bien este ambiente, sabía como actuar y comportarse a la perfección. Pero a mi... A mi se me notaba a kilómetros lo cansado y hastiado que estaba de todo esto, pero Jimin valía la pena.

Cuando entramos al salón, una gran y larga plataforma estaba en el centro. Luces, reflectores y mil cámaras preparadas para capturarlo todo. Tenía miedo de que mi pequeño durazno no se sintiera bien. Cualquiera se pondría nervioso en una situación así.

-Ya esta por empezar Jungkook cálmate.- Dijo madre, al ver la forma irracional con la que agitaba mi pierna impaciente.- Me pone nerviosa que te muevas así. Compórtate.

-Odio estas cosas. Sólo voy a esperar a que salgan Jimin, su padre y nos largamos.- Contesté harto de toda esta situación.

-No puedes hacer eso, tenemos que hablar y darnos a conocer con los demás.

-No voy a ser tu estúpido títere.- Solté viéndola a los ojos, muy molesto.

-¡Jungkook!/Señores y señoras le damos la bienvenida a todos ustedes. Hoy nos reunimos aquí para presenciar la nueva colección otoño e invierno de esta temporada llena de sorpresas y fascinantes diseños. Sin más preámbulo que comience la pasarela. Merci à tous et profitez.- Dijo el presentador de esta noche. Dando comienzo a una de las ceremonias más importantes de París.

Y ahí estaba la razón de mi vida, arriba de una blanca plataforma de luces brillantes. Jimin había salido con todos los otros modelos detrás de él. Se veía tan elegante. Estaba completamente serio, mientras que con fuerza y determinación daba largos pasos hasta llegar al frente. Y una vez que lo hizo todos comenzaron a regresar. Ahora irían uno por uno.

Mi novio se veía espectacular. Era hermoso. Se robaba la atención de todos los fotógrafos cada vez que salía por aquella cortina blanca. Y si hubiera tenido la oportunidad de llevar mi cámara, estaría exactamente igual que ellos, buscando capturar todos los ángulos de Park Jimin. Se veía tan fuerte.

Todos a mi alrededor se preguntaban quién era él. Jimin no solo era él más joven de allí, sino que también portaba elegancia y sutileza por donde sea que lo miraras. Jimin de verdad había nacido para esto, y todo el mundo estaba pendiente de él para poder llevárselo primero.Ni bien terminó, me levanté para ir a buscarlo al camerino. No me iba a quedar a ver a los demás, sólo estaba aquí únicamente por él. Y moría de ganas por verlo.

-¿A dónde vas? Quédate aquí.-Dijo agarrándome del brazo.- El señor Lee esta viniendo y quiero presentarte con él, su hija es modelo y-

-Y nada.- Me solté de ella.- Me voy a buscar a Jimin y ver dónde esta su padre. Nos vemos luego, adiós.

-¡Jungkook!

Escuché como gritaba para que regresará a su lado. Pero simplemente la ignore. No iba a dejar que haga lo que quisiera conmigo, ya no más.Lo primero que hice fue intentar reunirme con el padre de Jimin, él sabría donde estaban los camerinos y todas esas cosas. Tarde un montón en encontrarlo. Hasta que siento una mano agarrarme por detrás, instantáneamente pensé que era Jimin y me giré con una sonrisa a verlo. Pero la chica que me estaba agarrando no era él.

-¿Sunmi?¿Qué haces aquí?

-Jungkook y-yo quiero hablar contigo, nosotros sólo tuvimos un problema de distancia pero lo podemos resolver.- Dijo ella abrazándome desesperadamente.

-No, no hay un nosotros. Te lo dejé muy en claro aquella vez por teléfono.- Contesté apartándome de ella.- Nosotros terminamos.

-Jungkook pero yo te amo. ¿Acaso no has venido hasta aquí por mi? ¡Mírame!- Gritó señalándose a si misma, estaba hermosa, pero no la quería.

-No tengo nada que mirar. Déjame ir.- Contesté apartándome de ella.

-¡No! Jungkook por favor, salgamos a hablar, me lo debes. Necesito que al menos me escuches.- Dijo agarrándome de las manos.

-Sunmi ya basta. Yo no soy el chico indicado para ti, por favor entiende.

-J-jungkook por favor, de verdad. Solo dame una oportunidad más. Para mi solo existes tú.- Dijo ella con los ojos lágrimeantes, pero sin llegar a llorar.

-¡Jungkookie!- Escuche como una melodiosa voz me llamaban desde atrás y unos delgados brazos rodeaban mi cintura.

-Jimin... Me tomaste por sorpresa cariño.- Dije dándome la vuelta para verlo bien.

-Lo sé- Dijo él viéndome con una sonrisa.-Oh hola Sunmi. ¿Estás bien?.- Le preguntó preocupado, examinándola de arriba a bajo. Deteniéndose en la forma que ella aun me sostenía, inmediatamente me solté y lo abrace. ¿La conocía?

-Si, no te preocupes estoy bien ¿me dejarías hablar con él un segundo? Es importante.- Le pidió ella con una sonrisa amablemente.

-Lo siento mucho... Pero debo llevármelo, ¿podrían hablar en otro momento?- Contestó él, para luego voltearse a verme.- El señor Park mandó a buscarte y quiere que vengas con madre. Es algo muy importante.

-Si vamos, no te preocupes.- Respondí de inmediato tomando su pequeña mano.

-¡Jungkook!... Por favor...- Susurró ella tomando la punta de mi traje.

-Kookie vámonos.- Jimin tiro de mí, apurándome.

-Lo siento. Me tengo que ir.- Dije soltándome de ella. Mientras Jimin me arrastraba para salir de allí. Sunmi se veía tan triste, pero yo no podía hacerla feliz. Jimin me llevó a través de la gran multitud, esquivando a todas las personas de allí. Hasta llegar a una parte desolada de aquel enorme lugar.

-¿Y nuestros padres?- Pregunté cuando estábamos solos.

-E-era un excusa...- Dijo con la cabeza gacha.

-Entiendo... ¿Jimin?¿Estás bien amor?

-No m-me dej...-Susurró inaudible.

-¿Qué has dicho? No te escuché bien, lo siento.

-N-no me dejes... Por favor.- Soltó desesperado, al borde de las lágrimas.

-Jimin...

-Sé que no soy perfecto, que nuestra relación es i-inestable y tal vez ni siquiera tenga futuro, pero por favor no. N-no, me dejes...- Dijo abrazando mi cintura, mientras escondía su cara en mi pecho.

-Jiminie yo jamás haría eso.- Respondí con una sonrisa calmándolo.- Estoy enamorado de tí, soy sólo tuyo.

-¿D-de verdad?

-Si cariño, y prometo no abandonarte nunca.

-Bésame.- Me pidió con sus ojitos brillando, no se veía triste. Se veía necesitado. Lo tomé de la cintura y justo como él me lo pidió lo besé. Fui lo más delicado que pude, pero Jimin no quería ser tratado con dulzura... Me rodeó por el cuello con sus brazos, mientras intentaba pararse de puntitas con los pies para llegar más profundamente a mi boca. Sus acciones me dieron risa y ternura al mismo tiempo.

Lo tomé de los muslos y lo levante, él rodeo mi cintura con sus bonitas piernas y siguió besándome apasionadamente. Era una suerte que no haya nadie alrededor nuestro.

-¿Qué estás haciendo? Sabes que alguien podría vernos.- Dije separándome de él por un instante.

-No me importa, ahora te quiero sólo para mi.- Contestó agitado y con las mejillas sonrojadas, mientras me volvía a besar con fuerza.- Eres mió y tienes prohibido dejarme.

Bajé a Jimin y lo arrinconé contra una pared, comencé a meter mis manos en su delgada y fina cintura, repasando con mis dedos su tersa piel, mientras lo besaba gustosamente adentrando toda mi lengua en su boca. Esto se nos estaba yendo de las manos. Mi novio se detuvo, me miró con lujuria, sonrió descaradamente tocando mi parte baja que segundo a segundo crecía más y más. Sabia lo que iba hacer... Y lo sabia hacer tan bien. Lentamente se agachó y comenzó a deslizar el cierre de mi pantalón. Estaba todo oscuro y no había nadie. Lo único que nos escondía eran un par de enormes cortinas color bordo colgadas alrededor nuestro. Estaba mal. Tan mal... Pero se sentía tan malditamente bien.

Comenzó a lamer descaradamente mi erección y sin previo avisó, metió toda su boca alrededor mio. Comenzó a chupar de arriba a abajo tan fuertemente como si de un dulce se tratará. Lo hacía rápido y desesperado. Me estaba haciendo enloquecer. Traté de contener mis gemidos lo mejor que pude, pero se podían escuchar gruñidos y maldiciones hacer eco en la habitación. Jimin conocía perfectamente cada parte de mi cuerpo y estaba aprovechandose de ello.

Me gustaba mucho aquella pequeña lengua que calientemente recorria toda mi extensión y se detenía justo en la punta. Con sus manos toqueteaba el resto de mi cuerpo y me hacia perder la cordura.

Sin aguantar mucho más tiempo lo agarré de la cabeza y comencé a trazar un ritmo más rápido. Pero Jimin no me hizo caso, agarró mi mano y la entrelazó con la suya. Desde abajo me vio a los ojos y movió su cabeza hacía los lados diciéndome "no". Iba a castigarme de la mejor manera que conocía... Sacándome el control.

No me dejó agarrarlo, Jimin hizo lo que quiso con mi cuerpo y vaya que funcionaba. Estaba completamente mojado y a punto de llegar al orgasmo. Jimin había comenzado a repartir pequeños mordisco en mi entrepierna y había aumentado la rapidez. El aire alrededor nuestro gritaba sexo por todas partes. Todo se sentía tan caliente.

-¡Jungkook!- Escuché como de repente gritaban mi nombre fuertemente desde el salón de al lado. Quedé estético al reconocer aquella voz. Era nuestra madre.

-M-mierda.

-¿Qué hace ella aquí?- Preguntó agitado Jimin separándose de mí por un segundo.

-Debe haberme visto antes.- Contesté desviando la mirada hacía dónde ella estaba, detrás de las cortinas.

-Maldita sea.- Dijo él en un susurró molesto, mientras rápidamente tomaba mi polla entre sus gruesos labios. Iba a matarme.

-J-jimin vamos, déjalo para después... N-no es buen momento.

-No...

-¿Jungkook estás aquí? Te vi con Jimin ¿dónde están hijos?- Su voz comenzaba a acercarse cada vez más.

-Jimin v-vamos.- Susurré desesperado.

-Solo déjame terminar...- Contestó él, chupando con más fuerza.

-M-mierda...

-¿Jimin?¿ Jungkook?

-Te prometo que después haré lo que quieras pero vámonos por favor. Nos van a ver.

-¿Jungkook, eres tú hijo?- Preguntó ella, acercándose más. Estaba a un par de metros al lado nuestro. Y Jimin seguía con mi erección entre sus labios lamiendo.

-Señora Park, ¿qué hace aquí? La ceremonia principal esta por comenzar, los modelos y los diseñadores harán su presentación en unos minutos. Su esposo la esta buscando para salir juntos en la portada.

-Si, ya voy. Solo estaba...

-Madre.-La enfrente saliendo de allí mientras me acomodaba disimuladamente el traje. Literalmente lo único que nos separaba era una cortina, en donde del otro lado estaba Jimin completamente rojo y mojado.

-Jungkook sabía que estabas aquí hijo, me hubieras respondido.- Especuló ella.

-No te he escuchado, lo siento. ¿Vamos?

-¿Y tu hermano?- Me preguntó intuitivamente. No se le escapaba nada.

-No lo sé, aún no lo he visto.-Mentí. -Buenas noches señor.

-Buenas noches muchacho, soy el señor Lee. Y por lo que veo tu eres Jeon Jungkook, eh? Eres muy apuesto y joven. Tus padres deben estar orgullos de ti.

-Seguramente, vamos a conversar afuera señor Lee.- Sonreí amablemente, alejándonos de allí.

-Si por supuesto.

-¿Vamos madre?.- Pregunté volteándome a verla, aún seguía con la mirada clavada en las cortinas.

-Umm si...

-¿Vamos? Déjeme escoltarla hasta allí. Y ya que estamos, quisiera presentarle a mi hija. Podríamos tener una cena todos juntos después que dice.

-Oh suena maravilloso...-Dijo viendo a lo lejos el salón que abandonabamos lentamente. En verdad, era muy perspicaz. Demasiado.

There are no comments yet. Log in to be the first to leave a review!

Similar stories